En los últimos tiempos, cada vez es mayor la cantidad de mercaderías de los más diversos tipos, que recalan en Uruguay.
A que se debe éste fenómeno? Por que prefieren a éste pequeño país, tranquilo y cerca de todo? Que es lo que ha cambiado para que esto suceda? Muchas preguntas y diversas respuestas.
Uruguay tiene una larga trayectoria como país de servicios al comercio exterior y a la región. El sistema de Zonas Francas data de 1923 y muchos lo consideran uno de los sistemas más abiertos, modernos y sencillos de la región, y por consiguiente de los más convenientes. La exención de todo tipo de impuestos es uno de los principales atractivos, además de sus costos razonables y ágil movilización de cargas.
Esto ha llevado a que en ellas, se hayan instalado muchas empresas multinacionales a producir para la región, puesto que los beneficios que se les otorgan son tan atractivos, como los que ofrece China a aquellas empresas de reconocida trayectoria, que no buscan solamente una mano de obra barata.
Cada vez son más las marcas que producen sus artículos gracias a éste sistema y próximamente podremos constatar el importante crecimiento de los software de las marcas mas reconocidas, made in Uruguay.
Por otro lado, su ubicación entre Argentina y Brasil (sus hermanos mayores), convierte a Uruguay en un centro de distribución regional muy interesante.
Comprar, vender y fabricar, libre de todo tipo de impuestos de cualquier naturaleza, con un sistema aduanero ágil y dinámico, es un atractivo que muchos no quieren desaprovechar.
Además se realizan en ellas, una serie de operaciones aduaneras, que resultan convenientes e incluso a veces, hasta son la única alternativa razonable, además de económica.
Quienes estén en el tema, entenderán perfectamente bien, la conveniencia de cancelar Admisiones Temporales en Uruguay, o recibir sus importaciones para tomar contenido y organizar la documentación, a efectos de minimizar los inconvenientes aduaneros al importar una partida en Argentina y Brasil.
Además, quienes almacenan en Uruguay, agrandan su mercado, porque ya no solo podrán ofrecer sus mercaderías en un solo país, sino a toda la región.
El último invitado a ésta fiesta de almacenamiento de mercaderías en Uruguay, es el Puerto Franco de Montevideo. En él se pueden realizar todas las mismas actividades que en las Zonas Francas, menos la fabricación.
Ese puerto tranquilo, de aguas profundas, abierto y de poco movimiento, se ha visto paulatinamente inundado de contenedores, maquinarias y mercaderías de todo tipo, tamaño y color.
Están quienes dicen que su asombroso crecimiento en tan poco tiempo, se debe a que casi no necesita remolcadores para recibir grandes barcos, mientras que para el Puerto de Buenos Aires es imprescindible no solamente ser remolcados por prácticos en trechos significativos, sino que además por las corrientes marítimas, precisa mucho mayor mantenimiento de dragado, cosa que no siempre se realiza en tiempo y forma.
Otros aseguran que les resulta más económico a las líneas marítimas dejar las cargas en Uruguay y luego llevarlas en barcazas al Puerto de Buenos Aires.
No deberíamos dejar de mencionar, que también la privatización de las plazoletas de contenedores, terminales portuarias y depósitos, han tenido mucho que ver en la eficiencia que este puerto ha demostrado.
Además la sencillez de sus trámites asombra a propios y ajenos. Todo termina resultando tan fácil, lógico, cómodo y eficiente, que no deja menos que sorprender, ante las dificultades de otras aduanas regionales.
Cabe mencionar también que el Estado de Uruguay, colabora mucho en todo éste proceso. Por ejemplo, para mejorar el posicionamiento de su puerto en la región, eligió cómo asesor estratégico y de marketing, al Puerto de Hamburgo, quien a través de su excelente gestión, logró ocupar uno de los primeros puestos en la eficiencia portuaria de Europa y del mundo.
Gracias al buen desempeño que Uruguay realiza, para convertirse en un importante centro regional de almacenamiento de mercaderías, es que hoy los depósitos tienen que estar procurando ampliarse permanentemente, porque no hay espacio que alcance para tantos nuevos invitados.
El Puerto también crece, se amplía, aumenta sus muelles, sus plazoletas de contenedores, y aún así el nuevo espacio ganado siempre parece poco. Los uruguayos no dejan de sorprenderse porque las colas de camiones esperando para dejar cargas o retirarlas, cada vez son más largas.
Nunca resulta fácil acompañar el crecimiento rápido de nada, siempre surgen problemas, urgencias, e imprevistos, pero si los uruguayos logran continuar haciendo las cosas ordenada y organizadamente, podremos ver en no mucho tiempo más que éste puerto, comenzará a ser cada vez más conocido en el mundo, y Uruguay no será solamente un pequeño país, tranquilo y agradable para vivir, sino también un lugar muy conveniente para que se instalen industrias y empresas con intenciones de distribuir regionalmente. O sea, un lugar conveniente, no solo por su ubicación, sino también por su eficiencia, legislación conveniente, estabilidad jurídica y sencillez en las operaciones.
Gustavo Ferrand
Director
Depósitos Francos Internacionales de Uruguay